se revuelve el espíritu,
necesidad de ser
u obligación de equivocarse.
En el áspero afán del día
pasan las horas como lanzas
silbando sobre el paso de los años...
La voluntaria singularidad del hombre
haciendo de cada paso
una firme decisión
de búsqueda propia.
Y la incapacidad de comprender
los fines y los términos
los finales y las derrotas
siempre buscando lo no permitido
la última instancia
el sentido eterno
de la propia existencia.
(Rincón de la Victoria - Málaga, noviembre 2013) |